sintomática

marzo 25, 2009

te canto las 40

LLegó y pasó el tan temido día y fue temible. No por las razones por las que sufrí anticipadamente sino por otras como, ahora me doy cuenta, era de prever. Si bien el lunes no llovió tuve que capear una tormenta durante 4 días y todavía no creo estar fuera de peligro. Finalmente, los 40 no son gran cosa, pasado el shock inicial todo parece acomodarse nuevamente en su lugar. Cuál es la gran cosa? tal vez ese gran Y AHORA QUE que baila adelante de mis ojos. Es un ahora qué compuesto de miles de items cotidianos a resolver, que me dan una fiaca inenarrable, por eso tal vez me preocupo por el componente más metafísico e intangible, ese que es irresoluble. Me pregunto, cuánto poder tiene una sobre su vida? En porcentajes. No es muy omnipotente eso de "si te lo propones lo logras?" o es derrotista por el contrario entregarse al acaso y lo imponderable? Yo, por hoy, me entrego.
posted by trixy, 12:22 PM |

enero 10, 2009

tareas para 2009

no atascarme en mis sensaciones, dejar que pasen
disfrutar plenamente mis logros
separar la paja del trigo
no hacerme cargo de lo que no es mío
cultivar el silencio
oir menos
seguir moderando mi carácter
hacer alguna acción concreta para cuidar el planeta
comprar o conseguir un sillón cómodo
estar presente en el presente
posted by trixy, 2:45 PM |

junio 05, 2008

Acepto

qué será lo que hace que:
una confie en que haloscan le va a avisar que hay nuevos comments porque así lo pautó (no, no me avisó)
una se pregunte tres días atrás, así, de la nada, qué será de mi blog
hoy lo abra para escribir y encuentre un comment (desafiante) al respecto

gracias fuerza poderosa del universo o de la mente
estaría bueno poder identificar a qué le esta pidiendo una las cosas
a mi fuerza interior? a dios? a san cayetano? (a ése le pido) a la matemática que rige el Universo?
creo que me alejé del blog por estar en una etapa no reflexiva
pero necesito escribir y todavía no estoy para una nueva "nouvelle" ni para mi cuadernito
no sé, me maravillan las conicidencias
qué posibilidades hay de que yo piense en volver a escribir en el blog el mismo día que alguien me deja un mensaje sobre el mismo exacto tema que no comenté con nadie
increible
o no es para tanto?
de todos modos, aqui estoy por el momento
posted by trixy, 8:45 PM |

julio 28, 2007

Henry Miller

No puedo creer esta entrevista a Miller que estoy leyendo. Estoy exaltada. La cosa fue así. Estaba corrigiendo mi novela y decidí poner las suites para cello de Bach por Casals. Acto seguido busqué en Internet sobre Casals y Nin padre, porque cuando dirigí la obra sobre Miller y Nin la musicalicé con esa versión de las suites sin saber todavía que Anaïs había conocido a Casals porque éste frecuentaba a su padre. Eso lo leí después de haber estrenado o me lo comentó Patricia Espinosa. La cosa es que encontré esta entrevista (porque Miller menciona a Casals y por supuesto a Anaïs). Conozcan por favor a Henry Miller, a quien admiro profundamente y a quien agradezco interiormente por todas las cosas que me aclara cada vez que lo leo.

posted by trixy, 2:33 PM |

abril 23, 2007

Lo improbable sigue siéndolo

Debo admitir que no me hace ninguna gracia lo que debo admitir. En realidad nunca me gustó equivocarme, pero este caso es mas un problema de memoria que de error. Basta igual para demostrar que uno cree en lo aparente aunque vaya en contra de la experiencia, porque de qué sirve la experiencia si uno pierde la memoria. La cuestión, para que se entienda lo que trato de decir, es que la famosa pollera del post de abajo, esa que creí haber vendido en la feria americana y luego haberme topado en el barrio chino, apareció ayer en mi placard en la zona de ropa para ir a yoga. No, no estoy loca, sé que nadie vino a ponerla en mi placard, sé que la palabra apareció no es la que dá verdadera cuenta de los hechos. Pero sí, buscando medias, creo, encuentro un bollo que era, ni mas ni menos, que la falda en cuestión. Y se me vino una catarata de imágenes. La vieja con la misma pollera en la cola de casa china, la mina de la feria revisando la ropa que iba a comprar, el post que escribí al respecto y la charla con Paula en Peter Cash a propósito de todo el asunto. Ahora bien, desde cierto punto de vista era mas interesante que hubiera pasado lo que creí que había pasado y no pasó. El resultado ahora es que hay una vieja que compra en el barrio chino que tiene la misma pollera que yo ( trataré de recordar nunca ponérmela al ir a comprar cositas, porque peor sería encontrármela con la pollera puesta), que todavía la puedo vender y que una puede vivir una mentira igualito que la realidad. Qué qüiki!
posted by trixy, 9:55 PM |

enero 11, 2007

Lo improbable

Hace mas de seis meses atrás, decidí hacer orden en mi placard. Saqué un montón de ropa que ya no usaba, mucha en muy buen estado y atenazada por la escasez de efectivo en aquel momento, seguí los consejos de mi amiga Virginia y metí todo en una mochila de esas grandes de mochilero con la intención de hacerme unos dinerillos a cambio de mi ropa. Asi es que decidí ir a la feria americana que me había recomendado ella. La gata Chula queda en Santa Fe y Pueyrredón, por lo cual decidí ir en subte D, qué mas directo! A la media cuadra ya estaba blasfemando contra la gata, mi amiga, mi placard y mi genial idea. No tenía sentido tomarme un taxi y gastar parte de lo que obtendría, pero peor que eso era la idea que me asaltaba de que tal vez no estuviera abierto, o no quisiera comprarme y en ese caso tener que volver con la misma carga, lo que me parecía ya diabólico. En ese momento de desasosiego me entra un sms de mi amiga en cuestión, bastante sorprendente el hecho ya que no nos contactamos tan asiduamente. Tanto me llamó la atención que la llamé y me dio el coraje suficiente para seguir con la empresa. Llego y encuentro el clásico cartelito de ya vuelvo. Un alivio, dentro de todo. Cuando llega y abre, 20 minutos después, como había clientas me hizo esperar, porque claro, no iba a cerrar negocios conmigo delante de ellas.
Cuando lo consideró oportuno me hizo vaciar la mochila y empezó a inspeccionar con dedicación enfermiza todas y cada una de las prendas y separó algunas. Además de sentirme casi tan inspeccionada como la ropa, pensaba que ojalá esas fueran las que no compraba porque doblar nuevamente todo y volverlo a guardar me parecía una tarea titánica. Me dice, que esta bien, que se queda con todo lo otro pero que me puede pagar 50 pesos solamente y encima a pagar en 15 días. Yo pensaba, me esta rompiendo el culo, una sola, cualquiera de esas prendas me habia salido 50 pesos o mas o su equivalente cuando las compré, pero bue, cualquier cosa antes de volver con la mochilota. Con la sensación de haber sido abusada me retiré. Hasta ese momento nunca había pensado en qué pasaría si mi madre por ejemplo se cruzaba en la calle con alguna prenda de mi abuela que yo hubiera vendido y otro comprado. Alguna de esas prendas únicas que solo alguien de la familia reconocería. Me dio culpa. Decidí que era algo sumamente improbable y me lo saqué de la cabeza. Lo improbable me sucedió ayer. Estaba en el barrio chino comprando algunos víveres cuando veo MI POLLERA en una señora mayor en la cola de la caja, dos personas adelante mío. No podía ser otra pollera igual porque me la había traído mi madre hace como 16 años atrás de un viaje a Europa. En realidad la posibilidad de que esa señora tuviera una pollera igual existe. Los dos casos son igualmente probables o improbables. Mi sensación fue que era la mía ( que todavía era mía). Raro. Me puse entre nerviosa y ansiosa, la escudriñé a poca distancia, buscando algun detalle mas que develara si era la misma. Mi comportamiento se estaba transformando en llamativo y abandoné la cruzada. Lo que me queda claro es que lo improbable, sucede. Y evidentemente, la Gata Chula sabe hacer su trabajo.
posted by trixy, 5:46 PM |

noviembre 05, 2006

La máquina del tiempo

Ciertas reuniones familiares suelen operar como dispositivos que me proyectan a mi infancia. Este fue el caso de la primera reunión de los cuatro primos hermanos que tuvimos ayer. Era la primera vez que mis dos primas, mi hermano y yo nos reuníamos sólo porque queríamos, sin la excusa de cena navideña, muerte o cumpleaños familiar alguno y sin que ninguno de los progenitores causantes de esta relación estuviera presente, por lo menos en cuerpo y alma. Me llamó la atención encontrar algunos gemelos de objetos míos o de los que todavía se encuentran en la casa paterna. Una radio, un despertador, una toalla. Luego de mas de treinta años algunos muebles o cuadros o floreros, de repente se revelaron ante mis ojos trayendo consigo otras imágenes a mi retina automáticamente. Imágenes que creía inexistentes. O las partes de los muebles de mi abuela que se complementan con los muebles que tengo yo en mi casa son la prueba del vínculo que nos une. Por momentos la fuerte sensación del tiempo detenido. Al salir a fumar un cigarrillo al balcón encontrarme con la sillita en la que me sentaba a cortar papas para ayudar a mi abuela cuando iba a comer su casa fue como si una bofetada proveniente del pasado me instalara por unos segundos en la niñez.
Para terminar en la misma frecuencia el fin de semana viajero alquilé y ví Nazareno Cruz y el lobo. No termino de descular si fue mi incosciente o mi consciente el que me llevó a hacerlo. Lo cierto es que lo hice creyendo que nunca había visto esa película y de repente me encontré con que ciertas escenas las tenía adentro y eran casi tan mías como mi carga genética.El paseíto fue fuerte. Me estoy sacudiendo el interior, ya veremos como caen las piezas, pero realmente me siento a gusto de vuelta en el 5 de noviembre de 2006.
posted by trixy, 11:47 PM |

octubre 03, 2006

Conmigo no cuenten

Realmente no se qué voy a hacer sin poder ir al cyber ni a tomar café. No dejaré de fumar, por tanto deberé cambiar la compu, poner banda ancha e ir a bares con mesas afuera pero sólo en primavera-verano. Qué increíble que la prohibición de fumar traiga beneficios a los proveedores de internet! Actitud Buenos Aires, nefasta campaña, me recuerda a Maldita Cocaína, que era nacional, pero igual de vacía. Dejensé de joder!
posted by trixy, 10:49 AM |

septiembre 25, 2006

Así nomás

Luego de hacer algunos comentarios le digo que la verdad no tengo mucho más para decir, que estoy bien, tranquila, contenta. Ella me dice, bueno, muy bien, tómese un tiempo y me llama cuando quiere. Así nomas? digo yo. Así nomás dice ella.
posted by trixy, 4:44 PM |

septiembre 12, 2006

A pedido del público 2

Aquí está la segunda parte del relato anterior. A modo introductorio aclararé que luego del café con mi amiga y acompañada por ella, fui a la Galería Gral. Belgrano con la firme intención de adquirir un nuevo par de aros más puntiagudos. El local, el primero que me pareció sería el que me habían indicado, era una joyería y por tanto entré sin más. Un mes después y buscando otro artículo ( un Bob Esponja para torta de cumpleaños) ví que la galería se compone casi exclusivamente de joyerías. En la joyería me dijeron que los aritos de plata (abridores) servían perfectamente a dicho fin y pasaron a mostrarme una cantidad enorme de aros de ese tipo y además me informaron que ellos habían trabajado la línea que yo tenía pero que ahora tenían estos que eran mejores. Sentí que era una historia de nunca acabar, pero me parecieron realmente mas puntiagudos así que emprendí la tarea de elegir el motivo. Dudé y tardé como siempre, mientras por debajo seguía incluso pensando que esta segunda compra fuera probablemente innecesaria, hasta decidirme por unas vaquitas de san antonio muy simpáticas, ya casi segura de que la fanática de estos bichitos soy yo y no mi hija.
Al día siguiente, un día nublado, frío y triste, fuimos a concretar el hecho. Si bien el día anterior me la pasé repetidamente reflexionando si ése era el modo apropiado de hacerlo, y barajando la posibilidad de practicarle yo misma la intervención cosa que descarté segura de que me faltarían las agallas para traspasar la carne de mi hija con un arito con mis propias manos, ese domingo decidí seguir el plan trazado originalmente. Asi es que allá fuimos, ella, yo, mi pareja y su madre. Llegamos, tal como habíamos pautado entre cinco y seis de la tarde, mas cinco que seis para que hubiera luz suficiente y el señor hippie nos recibió afectuosamente. Le mostré los nuevos aritos y no dí posibilidad alguna a que les practicase ninguna modificación. Se refregó las manos con el alcohol que me había pedido que llevara, yo le pasé alcohol por las orejas a mi hija, él puso los aritos en alcohol y sacó de una valijita un frasquito con un líquido en el que me atrevería a aseverar que había alguna partícula flotante y un hisopo. Mojó el hisopo en el líquido, se lo pasó por el lóbulo de cada oreja a ella que había sido convenientemente sentada en una banqueta alta y comenzó a masajearselas para que hiciera efecto la xilocaína. Le preguntó a ella si estaba lista mientras yo le sostenía la mano, ella dijo muy decidida que sí y al no ver la pistolita por ningún lado le pregunté, alarmada, si no lo iba a hacer con la misma. Extrañamente para mí me contestó sorprendido si quería que se lo hiciera con la pistolita, a lo que dije que sí sin recordarle que para eso había venido a verlo el día anterior, pero desgraciadamente resultó que los aritos no eran compatibles con la misma, no entraban. Mientras tanto el resto de la comitiva, a prudente distancia, observaba poco menos que azorada la situación. Le dije que siguiera adelante, no era momento de echarse atrás. Y lo hizo. Bastante diestramente, me pareció a mi. Ella, claro, lloró. Yo la consolé y no le solté la mano nunca. El señor hippie se negó a cobrarme. Ella se recompuso casi instantáneamente y se fue con una sonrisa.
Todavía hoy sigo chequeando su proceso de cicatrización que sé será largo y a veces me pregunto si no tendría que haberlo hecho de otro modo.
posted by trixy, 5:19 PM |




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